Institución

Inteligencia

En este sitio, usted no habla con una inteligencia artificial. La inteligencia puede asistir a quienes construyen y custodian la Casa — nunca como vigilante de los miembros, y nunca como la voz que le recibe aquí.

I · Lo que encuentra en este sitio

Ningún chatbot. Ningún interlocutor automatizado.

Santaine no despliega una inteligencia artificial que converse con usted, responda en su lugar a preguntas de membresía o decida si puede entrar en el registro. Las páginas, los formularios y los espacios de miembro los operan sistemas bajo custodia humana — no un agente conversacional que pretenda ser la Casa.

Según las normas europeas de transparencia en inteligencia artificial, cuando un sistema interactúa directamente con las personas como si fuera una persona o un agente autónomo, ese hecho debe ser claro. El sitio público de Santaine no presenta tal interacción. Si ello cambiara alguna vez, la Casa lo dirá con claridad en el punto de contacto — no enterrado en la letra pequeña.

II · Dónde puede asistir la inteligencia

Una herramienta del custodio — no el custodio.

Quienes construyen y mantienen Santaine pueden usar inteligencia artificial para redactar textos, revisar código o proponer soluciones técnicas. Esa asistencia queda subordinada al Charter: calma, permanencia y respeto hacia los miembros. La inteligencia puede sugerir; no posee las llaves del registro y no sustituye el juicio institucional.

El contenido que lee en este sitio se publica bajo la responsabilidad de la Casa. Cuando un borrador se preparó con ayuda de una máquina, un custodio humano decide aún qué se publica. No se invita a la inteligencia a inventar urgencia, cosechar atención ni tratar la pertenencia como un conjunto de datos en venta.

III · Acceso a los datos de los miembros

El registro vivo no es un flujo abierto para los modelos.

Las herramientas de inteligencia artificial usadas para construir Santaine no se conectan, por defecto, al registro de producción ni leen las cuentas de los miembros. Trabajan a partir de instrucciones y materiales que los custodios eligen compartir en esa labor — no desde un conducto automático hacia cada registro de membresía.

Los datos de los miembros existen para la membresía y para Recognition — no para entrenar modelos de terceros con fines ajenos a la Casa. Santaine no vende el registro a proveedores de inteligencia artificial, no puntúa su vida privada con inteligencia y no personaliza la presión mediante sistemas predictivos.

Los encargados que operan la membresía (autenticación, correo, pago) se describen en Privacidad. No son «inteligencia artificial que le vigila»; son los servicios mínimos necesarios para que la Casa se sostenga.

IV · Custodia humana

La responsabilidad permanece en la Casa.

Las decisiones que dan forma a la membresía, a la integridad del Número y a la dignidad de Recognition siguen siendo responsabilidades institucionales. Si una herramienta conveniente entra en conflicto con ese criterio, el criterio prevalece.

Avisos relacionados: Privacidad y Cookies.